BRYCE CANYON, ZION PARK Y LLEGADA A LAS VEGAS     

La de cosas que se pueden hacer y ver en un día cuando estamos de viaje. Es increíble. Y si a eso le sumamos que estamos en un país donde cada 30 kilómetros el paisaje puede cambiar radicalmente, la variedad de lo que vemos aumenta exponencialmente. Digo esto, porque el día que amanecimos en Hatch para visitar el Bryce Canyon tuvimos de todo.

La idea era despertar pronto para conducir unas 25 millas (30 min) hasta la entrada del parque y pasar allí la mañana visitándolo y haciendo alguna caminata. Ya por la tarde nos desplazaríamos hasta Las Vegas, que teníamos unas cuatro horas de coche. Pero al final entre unas cosas y otras el día nos cundió pero bien y, tras acortar la visita al Bryce Canyon por un diluvio y cruzar Zion Park por error (bendito error) terminamos llegando a Las Vegas antes de lo previsto y visitando dos parques en lugar de uno.

Nosotros los vimos en el mismo día, por lo que sobra de decir que no los vimos a fondo, por lo que si tenéis más días probablemente os interese verlos en días separados para dedicarles más tiempo. Aun así, si queréis hacer lo que hicimos nosotros, ya os digo que es factible y que también se disfruta.

 

VISITAR EL BRYCE CANYON

Muchos dicen que este parque es toda una sorpresa, y no es para menos. Es poco conocido, sólo los que hacen rutas largas por la costa oeste lo incluyen en el itinerario, y después de ver lugares tan imponentes como Monument Valley o el Gran Cañón ya no esperas sorprenderte mucho más. Pero nada más lejos de la realidad. EE. UU tiene para dar y regalar, y tanto Bryce Canyon como Zion Park fueron dos parques que nos encantaron y que merecen la pena visitar.

 

Datos Prácticos

Bryce Canyon es un parque nacional, por lo que su acceso está incluido en el pase de los parques naturales. En el caso de no contar con el pase, la entrada cuesta 30$ por vehículo y tiene una validez de 7 días.

El parque está abierto todos los días del año las 24 horas y el centro de visitantes sólo cierra 3 festivos al año.

Toda la información relativa al parque la podéis encontrar aquí.

 

Visitar el parque

En el centro de visitantes podéis dejar vuestro coche y moveros por el parque con los autobuses gratuitos. Además, aquí os darán un mapa y os informarán de los diferentes trails/caminatas que podéis hacer. A nosotros nos hubiera gustado hacer uno más largo pero el cielo anunciaba tormenta así que no quisimos jugárnosla mucho. De hecho, en el mismo momento que terminamos el trail empezó a diluviar. ¡Por los pelos!

Realizamos el Navajo Loop. Un circuito circular de intensidad baja y apto para cualquier persona. El inicio es de bajada y la vuelta de subida, pero se puede hacer perfectamente.

 

Una vez finalizada la excursión y en plena tormenta decidimos concluir nuestra visita y poner rumbo a Las Vegas donde nos esperaba buen tiempo y diversión. Sin embargo, cual fue nuestra sorpresa que cogimos la carretera equivocada y terminamos yendo a Las Vegas atravesando el imponente Zion Park. ¡Y menos mal que nos confundimos porque nos encantó!

 

 

ZION PARK

Otro parque natural complementario en la ruta a la costa oeste. Hay gente que lo incluye porque tiene tiempo y da prioridad a los espacios naturales y gente que se lo salta. Nosotros al diseñar el itinerario fuimos de los segundos. Los días eran limitados y había que seleccionar. Pero sin comerlo ni beberlo, cuando nos dirigíamos a Las Vegas desde Bryce Canyon el navegador nos jugó una “buena” pasada porque de repente empezamos a ver un paisaje totalmente distinto, de grandes rocas, algo lunar y pensamos: “¿esto deben ser los alrededores de Zion Park que está por esta zona?” Cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos delante de la garita de entrada al parque. El personal nos explicó que estábamos accediendo a la mitad del parque por una carretera que lo cruza totalmente y que es una de las vías para llegar a Las Vegas. Y pensamos: “¡pues bienvenido sea este rodeo! El paisaje era espectacular”. Enseñamos nuestro pase anual y continuamos camino. Hicimos alguna que otra parada para hacer fotos y contemplar el paisaje. Nos hubiera gustado disponer de más tiempo para aparcar y hacer alguna pequeña ruta pero había que llegar a Las Vegas y no era cuestión de meterse en fregados. Aun así fue una grata sorpresa y un gran complemento a una ruta que en principio iba a ser únicamente de traslado de un sitio a otro.

 

 

Datos prácticos

El parque abre los 365 días del año las 24 horas.

Dispone de una red autobuses internos para facilitar desplazamientos

Al igual que el Bryce Canyon, permite el acceso con pase anual. Sin el pase, la entrada son 30$ por vehículo.

Tenéis toda la info del parque aquí.

 

LLEGADA A LAS VEGAS

Las Vegas

Llegamos por la tarde, por lo que no disfrutamos de la popular entrada de noche con todas las luces de los hoteles encendidas. Aun así, fue una pasada. A un lado el desierto más absoluto, tierras áridas que no te dan ganas ni de parar el coche, y a la izquierda una gran urbe de tamaño y modernidad asombrosa. Al acercarnos ya comprobamos la enorme actividad económica que genera esta ciudad. Había mucho tráfico y grandes barrios residenciales que deben dar cabida a los miles de trabajadores de Las Vegas.

Una vez más el GPS no llevó sin problemas hasta nuestro hotel, el Hotel Flamingos, y tras camelarnos a la mujer de la recepción conseguimos una mejora de habitación con unas vistas impresionantes del Strip, la calle principal de Las Vegas.

Al llegar al estado de Nevada debéis restar al reloj una hora

Descansamos un poco antes de perdernos por esa locura que se llama Las Vegas.

 

Beatriz

Lovely Plans

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