ZAMORA. QUÉ VER EN UN FIN DE SEMANA

 
 
Escribir un post sobre mi ciudad es complicado, especialmente porque pierdo rápidamente la visión del viajero que llega a una ciudad nueva, así como las sensaciones que un viaje produce al llegar a una ciudad desconocida. No soy una extraña en esta ciudad que ha sido la mía durante tantos años. Algo que, al mismo tiempo, me permite ofreceros una ruta atractiva para el viajero que quiere conocer sus recovecos, visitar zonas alternativas fuera de la ruta puramente turística y probar tapas ricas, ricas
 
Zamora es una ciudad tradicional, provinciana, lejana para la mayoría de los ciudadanos de este país, escorada en el oeste y desconocida (aunque cada vez menos), pero que guarda un patrimonio arquitectónico, cultural y gastronómico único.

 

 

 

ZAMORA EN UN VISTAZO

ZAMORA Y SU ARQUITECTURA 

dscf4528

En cuanto a su patrimonio arquitectónico, Zamora cuenta con dos partes bien diferenciadas: la románica y la modernista. El casco viejo representa la primera, que cuenta con la mayor concentración de iglesias románicas de Europa (14 iglesias románicas solo en el casco y 23 en todo el término municipal), destacando la Catedral de Zamora con una cúpula de estilo bizantino, a la que muchos han bautizado como la “perla del Duero”.

Por otro lado tenemos el centro de la ciudad donde encontramos la Zamora modernista, con varias decenas de edificios modernistas muy bonitos, traídos de la mano de la escuela barcelonesa de arquitectura a principios del siglo XX, y que hacen que la ciudad forme parte junto con Barcelona o Madrid de la Ruta Europea del Modernismo.

 

ZAMORA Y CULTURA 

Escultura de Baltasar Lobo en el Parque de El Castillo

Escultura de Baltasar Lobo en el Parque de El Castillo

 

Además, la ciudad mantiene al menos la mitad de la muralla exterior, parte liberada, parte todavía pendiente de rehabilitar y el puente de piedra por el que superar el espectacular paso del Río Duero.

La Semana Santa es la celebración más importante cultural, religiosa y social de la ciudad en todo el año. Es de Interés Turístico Internacional y está pendiente de ser Declarada Patrimonio Inmaterial para la Humanidad por la UNESCO.Culturalmente Zamora posee varios museos interesantes, como el Etnográfico, el de las ciudades medievales, El Lobo de Escultura o el de Semana Santa. Por encima de todos ellos, la ciudad celebra cada año la Semana Santa Zamorana, punto álgido del año en Zamora y época en la que triplica su población.

 

LA SEMANA SANTA DE ZAMORA

No se si lo sabréis pero como gran enamorada de Zamora también lo soy de su Semana Santa. No soy una persona religiosa, pero los que crecemos en ciudades con este tipo de traiciones tan arraigadas, las vivimos de una forma especial. La gente de fuera se sorprende. Imagino que le pasará lo mismo a los valencianos con sus fallas, a los sevillanos con su semana santa, a los catalanes con sus castells, o a los pamplonicas con los San Fermines. Nosotros vivimos la semana santa como una gran fiesta y estamos muy orgullosos de ella. Fue una de las primeras en declarase Patrimonio de Interés turístico internacional y las procesiones y su música, en un entorno medieval único, son de verdad sobrecogedoras. Además, la ciudad se llena de turistas, hay gran ambiente por las calles y bares, y se come muy muy bien.
 
Ya en este post os contaba mis 10 RAZONES PARA VISITAR LA SEMANA SANTA DE ZAMORA

"El Merlú"- Plaza Mayor de Zamora

«El Merlú»- Plaza Mayor de Zamora

 

QUÉ VER EN ZAMORA: RUTA POR LA CIUDAD (4 HORAS LARGAS) 

Comenzamos en el centro de la Zamora, en el Parque de la Marina. Concretamente en La Farola frente a la calle Santa Clara que es la calle principal de la ciudad y nos adentramos en ella. En esta calle se concentran gran parte de los edificios modernistas de la ciudad. El precursor de este estilo arquitectónico en Zamora fue Francisco Ferriol, un arquitecto municipal catalán que se sacó una plaza pública en la ciudad. Cambio radical! Ferriol, de mente moderna y abierta, tuvo que lidiar con la sociedad zamorana de la época y convencerles de la incorporación del modernismo en la ciudad. Tarea a priori poco fácil pero que consiguió llevar a cabo junto con Gregorio Pérez Arribas y Segundo Viloria. Juntos proyectaron la mayoría de los edificios modernistas de Santa Clara, que le proporcionan a la ciudad una imagen burguesa y elegante.

Caminando llegamos a la Plaza de la Constitución, donde se encuentra la Iglesia mejor conservada de Zamora, la Iglesia de Santiago el Burgo del siglo XII y estilo románico, a la que recomiendo que entréis si tenéis tiempo.

 

Plaza de la Constitución

Plaza de la Constitución

 

Salimos del Mercado y volvemos a Santa Clara y antes de llegar al final de la misma merece la pena pararse en frente del Casino de Zamora (otro edificio modernista) y del Palacio de Momos (Monumento Nacional), un palacio renacentista que actualmente alberga la Audiencia Provincial de Zamora.Al otro lado de la plaza, al lado izquierdo de la Subdelegación del Gobierno, nos encontramos una pequeña calle que conduce al Mercado de Abastos de Zamora. Se trata de un edificio modernista muy llamativo y que concentra, especialmente los sábados por la mañana, las compras de muchos zamoranos. Aquí se pueden encontrar productos cárnicos y bollería tradicional de la tierra de alta calidad.

Al final de Santa Clara se encuentra la intersección de la Plaza de Sagasta y la calle Viriato, cuna del modernismo zamorano. En la Plaza Sagasta destaca por encima de todos el edificio que llamamos de las “Cariatides”, donde se encuentra Mango. En la calle Viriato, también podéis disfrutar de algunos edificios muy bonitos y tomaros algo en las terrazas que ponen en esta calle en verano y primavera. Destaca por sus tapas el Bar Viriato.

 

dscf4786

Edificios modernistas en Plaza Sagasta

 

Seguimos hacia la Plaza Mayor, pero no nos adentramos, sino que nos desviamos a la izquierda por la calle de Balborraz, una de las más bonitas de la ciudad, con un aspecto muy castellano y tradicional. Como nota característica, deciros que por esta calle suben y bajan procesiones cargadas con pasos.

 

Calle de Balborraz

Calle de Balborraz

 

Abajo de la calle se tuerce a la izquierda y llegamos hasta la Iglesia de la Horta, una hermosa iglesia Románica que tiene adherida al hotel NH, una de las mejores propuestas hoteleras de la ciudad.

 

Puente de Piedra

Puente de Piedra

 

Salimos de la iglesia y nos vamos hacia el Rio Duero. A partir de aquí vamos a atravesar el Duero por el Puente de piedra, cerrado desde hace poco al tráfico. Las vistas desde el puente y desde la otra orilla del casco antiguo de Zamora son preciosas, un skyline a la antigua.

Al final del puente tenemos la alternativa de seguir hacia delante hasta el Convento de Santa María la Real de las Dueñas, bastante bonito y donde podemos comprar dulces monacales si os interesan (antes al menos los vendían), o girar a la derecha en el puente y seguir por el paseo que se encuentra debajo de este a orillas del río en dirección a los Pelambres (la playa zamorana, así la llamaban) buscando las diferentes perspectivas que nos ofrece la ciudad. El paseo es muy agradable en primavera y verano y se pueden tomar fotos muy bonitas tanto del río, la catedral, la muralla y el puente.

Una vez llegado a los Pelambres, tomado un descanso (hay un chiringuito que no está mal) y hechas las fotos del “skyline” tradicional zamorano, volveremos sobre nuestros pasos y cruzamos el puente de nuevo hacia el recinto amurallado. Se puede subir por varios sitios, pero optaremos por la Calle Pizarro.  

dscf4528

 

Esta calle, de corte muy medieval, nos llevará hasta la fantástica Iglesia de San Ildefonso. Su conservación es increíble, por eso no es de extrañar que mucha gente decida casarse aquí. Seguiremos por la plaza San Diego de Deza e iremos camino hasta el Mirador del Troncoso. El Mirador del Troncoso es el mirador más representativo de Zamora y desde él podemos ver los tres puentes, la Fundación Rei Afonso Henriques y el paso del Río Duero por Zamora. Además ahora hay un fantástico grafiti dedicado al poeta Zamorano Claudio Rodríguez, algo que en los últimos años está permitiendo el ayuntamiento a algunos artistas urbanos sobre paredes deterioradas.

 

Vistas al puente de Piedra y al río Duero desde el Mirador del Troncoso

Vistas al puente de Piedra y al río Duero desde el Mirador del Troncoso

 

Comenzamos a callejear hacia la Catedral por la calle Corral de Campanas, una de esas calles antiguas, medievales y con muy poca gente, a excepción de algún vecino que viva por estos lares, que nos conducirá hasta la misma Catedral de Zamora.

 

Calle Corral de Campanas

Calle Corral de Campanas

 

Llegamos entonces a la Plaza de la Catedral donde se encuentra la “perla del Duero” y su maravillosa cúpula bizantina. En la misma plaza destacan también la Casa del Obispo (detrás de la catedral), el Museo de Baltasar Lobo y por supuesto el castillo y la muralla.

 

Plaza de la Catedral

Plaza de la Catedral

 

Se recomienda entrar en la Catedral si está abierta (entrada 4 euros), visitar el museo diocesano (entrada 6 euros, inc. Catedral) si estás interesados en arte sacro o el museo Lobo si os gusta la escultura (gratuito).

Una vez hayáis terminado, entrar hacía los Jardines del Castillo y visitar el antiguo castillo de Zamora, con foso y todo. El Castillo era la antigua Escuela de Arte y la EOI. Ahora han retirado toda construcción moderna que había en el mismo y han dejado el esqueleto de lo que fue el Castillo original. La entrada es gratuita y antes al menos se podía subir a algún torreón y hacer fotos aéreas muy bonitas.

 

Jardines del Castillo

Jardines del Castillo

 

Salimos del Castillo y cruzamos los jardines hacia la izquierda buscando el “Portillo de la Traición”, ahora llamado oficialmente de la “Lealtad”. Esta puerta, antigua de entrada a la Zamora medieval, tiene una singular historia de traiciones y asesinato en torno al Cid, que luchó por la Corona de Castilla y León.

Saliendo por el Portillo, llegamos al parque de San Martín desde donde podremos ver la muralla en todo su esplendor y rodearla por fuera del recinto amurallado. Antes bajar, a la derecha nos encontramos con la Iglesia de San Isidoro, una pequeña iglesia románica junto a la Catedral muy bonita.

Llegado a este punto, es el momento de regresar hacia la Plaza Mayor. Desde la catedral, lo hacemos por la Rua de los Notarios. En el camino nos encontramos con la Iglesia de San Ildefonso de nuevo (esta vez a la derecha), y un poco más adelante la Iglesia de la Magdalena.

De la Iglesia de la Magdalena podríamos hacer incluso un post, ya que es una de las mejores muestras del Románico en España. Su perfección a la hora de haber plasmado los fundamentos de este tipo de arquitectura la hacen uno de los templos más llamativos del Románico patrio.

 

Iglesia de la Magdalena

Iglesia de la Magdalena

 

Enfrente tenéis el fantástico Convento de clausura de las Clarisas. Tiene esos balconcillo metálicos que solo dejan pasar la luz, pero que evitan ver a las monjas, típicos de los conventos de clausura antiguos. Justo en la entrada al patio se encuentra el torno de las monjas para que no se las vea, por donde te atienden y venden productos típicos. Interesante verlo para quien no está acostumbrado a ver Conventos de Clausura.

 

Convento de clausura de las Clarisas

Convento de clausura de las Clarisas

 

Seguimos adelante hasta la Plaza de Viriato, una de las plazas más bonitas de Zamora, que alberga por un lado la Diputación Provincial y por otro el Palacio de los Condes de Alba y Aliste, actual Parador de Turismo de Zamora, del que no os debéis perder su fantástico patio plateresco. Merece mucho la pena verlo por dentro, y alojarse más, claro.

En la plaza tenemos una escultura de forja de Eduardo Barrón dedicada a Viriato. Un poco de historia popular: En el oeste de la Península, en casi todas las provincias fronterizas con Portugal, se extiende el mito de Viriato, que cada uno lugar lo hace suyo. En Zamora pensamos, claro está, que este pastor lusitano era zamorano y ahí estuvo el tío resistiendo la invasión romana, hasta el punto de tener 8 victorias sobre los diferentes pretores y cónsules romanos que intentaron invadir la raya (frontera entre España y Portugal). De hecho la bandera zamorana, llamada por nosotros “La seña bermeja”, representa las 8 victorias de Viriato sobre los diferentes pretores y cónsules romanos, con ocho tiras rojas (la bandera de Zamora no está unida, son tiras) y arriba del todo una tira verde que añadió Fernando V de Castilla como recompensa a los zamoranos por su ayuda en la batalla de Toro. Pues eso, que Viriato no sabemos si será zamorano, portugués, cacereño, o qué… pero está muy presente en nuestra cultura. La Seña Bermeja viene ya reflejada en escritos de hace 7 siglos.

 

Plaza y escultura de Viriato

Plaza y escultura de Viriato

 

A la derecha de la Plaza de Viriato tenemos la Plaza de Claudio Moyano, que alberga la magnífica Biblioteca Pública de Zamora. Dentro de la misma suele haber interesantes exposiciones de pintura, escultura y fotografía durante todo el año.

En la misma Plaza tenemos la pequeña y preciosa Iglesia de San Cipriano y un mirador desde donde podemos ver la preciosa Plaza de Santa Lucía con otra iglesia románica más y con el Palacio del Cordón que alberga el Museo de Zamora.

 

Plaza de Santa Lucía

Plaza de Santa Lucía

 

Si sois de andar además os aconsejo bajar hacía Santa Lucia. La bajada es muy medieval también y tanto la fachada del Palacio del Cordón como la Iglesia de Santa Lucia son muy bonitas. Los más vagos volvemos hacia la Plaza de Viriato y la cruzamos en dirección hacia la Plaza de Santa Maria La Nueva, donde está la Iglesia del mismo nombre. La iglesia es realmente antigua, de esas “antiguas de verdad” y ha sido recientemente restaurada. Tiene dentro una de las tallas más veneradas de la Semana Santa zamorana, el Jesús Yacente. Este se encuentra dentro de la Iglesia en penumbra y merece la pena ser visto. Tiene otros atractivos importantes como una pila bautismal románica de una pieza y las vigas que recientemente han dejado a la luz de la estructura original. Las vigas de madera están pintadas con dragones y otros seres mitológicos. Muy recomendable.

 

Iglesia de Santa María La Nueva

Iglesia de Santa María La Nueva

Cristo de Jesus Yacente

Cristo de Jesus Yacente

 

Si entráis, pedid que os enseñen los frescos sobre pasajes de la biblia que están en una de las pequeñas salas, son una joya.

En esta misma plaza también se encuentra el Museo de Semana Santa de Zamora, cuya visita es muy recomendable por el valor escultural de la mayoría de las tallas. Entrada: 4 euros.

Salimos de Santa María y nos vamos para la Plaza Mayor de nuevo y desde ahí a comenzar a disfrutar de la ciudad, pero esta vez, de su gastronomía. ¿Románico o modernismo? ¿Con qué os quedáis?

 

"El Merlú"- Plaza Mayor de Zamora

«El Merlú»- Plaza Mayor de Zamora

 

ALOJAMIENTO EN ZAMORA

En este tipo de ciudades, con un patrimonio tan espectacular, interesa, desde mi punto de vista alojarse en el casco histórico. Así, podrás visitar todo a pie y despertarte en un entorno medieval único.

Si tenéis prevista una escapada a Zamora os recomiendo Apartamento Plaza Mayor con dos balcones a la plaza mayor y completamente nuevo, cuidado y al detalle. Merece mucho la pena, sobre todo si viajáis en Semana Santa, sinceramente no se me ocurre un alojamiento mejor, ya que todas las procesiones pasan por debajo (plena Plaza Mayor de Zamora), algo que muy pocos alojamientos pueden ofrecer,  y la zona de tapas de más prestigio de la ciudad está a pocos pasos… Todas las personas a las que se lo he recomendado han quedado encantadas 🙂

Si reserváis en booking a través de este enlace os regalarán 15 euros para la próxima reserva. 

 

 

DÓNDE COMER PINCHOS EN ZAMORA

Para finalizar, la gastronomía zamorana, con platos dulces y salados de toda la provincia, forma parte inseparable de la identidad de la ciudad. Los platos y tapas tradicionales de la comida zamorana solo se pueden comer aquí. ¿Qué cómo son? Lo que siempre respondo cuando me preguntan: con mucho pimentón. Los platos principales son el arroz a la zamorana (hecho a base de productos del cerdo y pimentón), el bacalao a la tranca (con un guiso a base de ajos y pimentón), mollejas a la Zamorana (con un guiso de pimentón buenísimo), tiberios (mejillones en salsa roja, con pimentón por su puesto), etc…

En zamora hay dos zonas de pinchos diferenciadas:

  • Zona Plaza Mayor: recomendamos Los Caprichos de Meneses al lado de la iglesia de San Juán, Bar la Sal en la Calle de los Herreros, bar Bayadoliz (si buscas algo más guerrero) en la Calle de los Herreros también o bar Viriato en la calle viriato, al lado de la plaza Sagasta. 
  • Zona Pinchos de Santa Clara: recomendamos Bar Lobo para tomar el pincho moruno, El Maestro para tapas algo más elaboradas y bar Bambú para comer los tiberios y las patatas bravas.

Pincho moruno

Pincho moruno

 

En cuanto a los dulces tradicionales, la bollería tradicional sobresale, especialmente las magdalenas zamoranas, rebojos, aceitadas, feos y sobretodo las cañas zamoranas.

 
dscf4791

 

 

GASTROPLANES, COMPLETA TU ESCAPADA

Para aquellos que además busquéis compaginar ciudad con escapadas rurales, a continuación os proponemos dos #Gastroplanes por la comarca de Zamora de 1 día en los que no sólo disfrutaréis del paisaje y la cultura rural castellana, sino de buena gastronomía:

 

Ahora sólo falta que os reservéis un finde ¡y a disfrutar!

 

Beatriz